Quiénes Somos

¡Hola! Somos Maica y Vicky y queremos daros las gracias por estar leyendo en este momento esta pequeña ventana. Nos gustaría compartiros cómo este proyecto de escuela se ha ido gestando en nuestras familias en paralelo, mientras caminábamos por lugares diferentes del planeta a lo largo de los años de crianza de nuestras criaturas, y lo que esta experiencia ha motivado en nosotras.

La maternidad, desde su inicio, provocó en nosotras un choque entre las necesidades que percibíamos en nuestras criaturas y la respuesta que nos nacía dar a esas necesidades (por instinto y por principios éticos) frente a lo que nuestro entorno familiar, de amigos, profesionales sanitarios, cultura y sociedad proponían.

Ante este abismo, tomamos conciencia de qué era criar, maternar, cuáles eran las necesidades de las criaturas y la interpretación de su comportamiento: cómo responder ante sus necesidades de un modo óptimo y nuestra vivencia en su acompañamiento de la manera más gozosa. Recurrimos al conocimiento científico, a formaciones y colectivos orientados a las necesidades de un bebé humano para un desarrollo saludable. Consultamos a psicólogas infantiles, psicopedagogas, nos encontramos con las teorías del apego, la importancia y cómo se construye el vínculo desde tan temprana edad y también el vacío que hay a partir de los 3 años en adelante respecto a esta mirada. Cada cuál decidimos formar un grupo de crianza que, con el paso del tiempo, se trasformó en un grupo de juego en la naturaleza entre familias en Madrid y un grupo regular de familias que educan sin escuela en Dubai y sigue en activo.

Según iban creciendo nuestras criaturas, y con ellas nuestro conocimiento de sus necesidades, también íbamos explorando los espacios propuestos y reservados para la infancia, así como el trato de las criaturas en general y entendimos dichos espacios como carentes en algunos aspectos: la falta de respeto elevado a un maltrato infantil generalizado y normalizado, falta de libertad y confianza en el conocimiento que tienen las criaturas de buscar y dar respuesta a sus necesidades y elecciones, y la falta de confianza en las familias privándonos de nuestra libre elección de entrada al espacio y colaboración más cercana.

Otra gran carencia que observamos en la sociedad y en nuestra cultura, es la falta de comunidad que sostenga de manera auténtica y en términos de crecimiento saludable, tanto a nivel individual como grupal.

Así que nuestro principal objetivo es crear y compartir un espacio saludable donde cada criatura pueda sentirse libre, respetada, apoyada de manera incondicional, con autonomía y donde puedan vincularse en un entorno rico y seguro a nivel físico y emocional. Y las personas adultas, también.

Y en ello estamos, aquí y ahora, caminando en una misma dirección y con propuestas para hacer posible que este proyecto sea sostenible y eficaz, apoyando a las familias con iniciativas socio-laborales y acompañamiento emocional entre otras.

Familias, ¿caminamos juntas?

Un cariñoso abrazo,

Maica y Vicky